Hace 7 años Aukan apareció en nuestras vidas y se convirtió en nuestro compañero de viaje inseparable. Nunca habíamos sentido un amor tan profundo por un ser de 4 patitas. Su nobleza, generosidad, paciencia, la forma de disfrutar de cada pequeña cosa de la vida, sus fiestas para recibirnos, ese entregar sin pedir nada a cambio, su enseñanza de amor incondicional y de que el rencor es, realmente, una elección, el vínculo y la conexión que se genera, lo convierte en familia y hace que no podamos entender que hacíamos antes sin él.
Nosotros no lo encontramos, él nos encontró a nosotros. Cuando un perro llega a tu vida, a menudo pensamos que le vamos a dar una mejor vida, pero la verdad, lo que realmente sucede, es que él viene a mejorar las nuestras. Lo único malo, es que no viven para siempre.
En él encontramos inspiración y gracias a él la fotografía de mascotas nos vino a buscar. Disfrutamos capturar las relaciones, pero sobre todo los vínculos humano-animal, que nos inyectan vida.